Revista periodismo del sur

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¿QUIÉNES SON LOS QUE PARTICIPAN DEL "AFTER MARCHA"?

Cuando el ciudadano norteamericano, John Cobin, tomó la condenable  decisión de tomar su arma, justificó su actuar a las pocas horas y hoy se ecnuentra en prisión preventiva. ¿Qué pasa con quienes todos los días destruyen Chile? Sólo cifras de detenidos, pero el ciudadano pide algo más.

¿Será que el Gobierno está recopilando información, para dar un zarpazo informativo que remueva a la opinión pública sobre los que participan de esta masacre en las ciudades? o lamentablemente nunca sabremos cuál es el estereotipo de estos personajes que se adueñan de la vida de los chilenos?. Un análisis  sólo con observar la cobertura de los incidentes, y más allá de las  capuchas o no,  es que la tv nunca ha mostrado un rostro de estos tipos, ni siquiera una foto, son a caso protegidos?. Se informa el número de detenidos, pero de su identidad nada.  Muchas teorías se prodrán escribir, desde una confabulación foránea,  combinación de prófugos de la justicia, narcotraficantes o simples manifestantes pasos de tuerca. Pero necesitamos una señal, que desvirtúe todas las teorías y traiga certezas. ¿Quiénes son los dueños de la "fiesta nocturna"? es la pregunta que cada mañana se hace mucha gente al despertar y ver sus ciudades y servicios destruídos. La normalización de la violencia es peligrosa, sobre todo, cuándo además otro resultado de esta barbarie, es la actitud de algunos "ciudadanos" más extremos, que  lejos de condenar los destrozos lo encuentran como parte del proceso, mientras otros se mofan de manera delirante. Los fiscales, jueces y Gobierno deben ponerle nombre a este ser NN que invade las noches, la desinformación sólo conlleva más temor y especulaciones. Así como se publicita el nombre del estadounidense,  que levantó sus arma, de Carabineros o militares que pudieron haber actuado sobre la ley, también se requiere una señal o biotipo de estos personajes que siguen en las calles en el anonimato, que se transforma en su pase para seguir con la violencia, de una pos marcha que no parece detenerse.