Expertos de Harvard: moverse importa más que el tipo de ejercicio
Un panel de especialistas de la Universidad de Harvard asegura que los mayores beneficios para la salud provienen de mantenerse físicamente activo de forma constante, sin importar el tipo de ejercicio. Caminar, bailar o practicar un deporte pueden aportar resultados similares cuando se realiza actividad con regularidad.
La actividad física regular continúa siendo una de las principales herramientas para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida. Sin embargo, expertos de la Universidad de Harvard advierten que muchas personas se preocupan demasiado por elegir el ejercicio "perfecto", cuando lo verdaderamente importante es mantenerse en movimiento de manera constante.
Especialistas en cardiología, epidemiología y salud pública coincidieron en que el organismo obtiene beneficios independientemente de la actividad que se realice. Caminar, nadar, bailar, practicar deportes recreativos o simplemente aumentar el movimiento diario contribuyen a mejorar la salud cardiovascular, reducir el riesgo de enfermedades crónicas y favorecer el bienestar físico y mental.
La información fue publicada por la Harvard T.H. Chan School of Public Health, tras un conversatorio realizado en el marco de la actividad Reframing Exercise, donde participaron la cardióloga deportiva Meagan Wasfy, la epidemióloga I-Min Lee, la exmaratonista Mia Sanchez y la nadadora olímpica Brooke Forde. Durante el encuentro, los especialistas abordaron los mitos más frecuentes sobre el ejercicio y destacaron la importancia de incorporar el movimiento como un hábito cotidiano.
Los expertos explicaron que las nuevas tecnologías, como los relojes inteligentes y otros dispositivos de monitoreo físico, han permitido estudiar una gama mucho más amplia de actividades diarias. Gracias a ello, las investigaciones muestran que el cuerpo responde positivamente al movimiento, sin distinguir si proviene de una sesión de gimnasio, una caminata o tareas cotidianas.
Respecto al control del peso, los especialistas señalaron que el ejercicio ayuda principalmente a mantenerlo y a mejorar la salud general, aunque por sí solo no suele ser suficiente para lograr una pérdida importante de peso. No obstante, destacaron que las personas con obesidad que realizan actividad física presentan mejores indicadores de salud que aquellas que permanecen sedentarias.
Otro de los mensajes relevantes fue que nunca es tarde para comenzar. Según la evidencia presentada, los beneficios aparecen incluso en personas sedentarias que aumentan gradualmente su nivel de actividad. En el caso de los adultos mayores, estudios recientes muestran que importantes beneficios cardiovasculares pueden alcanzarse alrededor de los 6.000 pasos diarios, mientras que quienes recién comienzan a caminar ya obtienen mejoras significativas con recorridos de entre 500 y 1.000 pasos.
Los especialistas también respaldaron la recomendación de realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana, insistiendo en que la constancia es mucho más importante que la intensidad extrema. El mensaje final fue claro: para cuidar la salud, lo esencial no es practicar un deporte específico, sino incorporar más movimiento a la vida diaria.
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