Los despidos se produjeron tras una jornada de brazos caídos, y afectó a cerca de 50 personas, provenientes de ciudades como Los Ángeles y Chillán, en medio de un proceso de negociación colectiva.
El seremi de Obras Públicas, James Fry, dijo que siguen el caso, pero es un problema entre privados.
La autoridad descartó además que la situación pueda generar retrasos en los trabajos del puente.
De acuerdo al Abogado que representa a 2 de los ex trabajadores, la demanda tiene carácter colectivo, y está dirigida en contra del consorcio, el Ministerio de Obras Públicas y la empresa contratista donde se desempeñaban las personas despedidas.