¿Quién es Coronel Claudio Crespo Guzman? ¿Quien es Coronel Claudio Crespo Guzman?
¿Quién es Coronel Claudio Crespo Guzman? . Quien es Coronel Claudio Crespo Guzman
Teniente coronel Claudio Crespo Guzmán, investigado por la Fiscalía de haber dejado ciego a Gustavo Gatica.
¿Quién es Coronel Claudio Crespo Guzman? Quien es Coronel Claudio Crespo Guzman
¿Quién es Coronel Claudio Crespo Guzman? . Quien es Coronel Claudio Crespo Guzman
Teniente coronel Claudio Crespo Guzmán, investigado por la Fiscalía de haber dejado ciego a Gustavo Gatica.
Quien es Coronel Claudio Crespo Guzman. ¿Quién Coronel Claudio Crespo Guzman y a qué se dedica?
¡A la Cárcel!: Teniente Coronel Claudio Crespo disparó contra Gustavo Gatica.
Antes de leer la nota que sigue, es necesario precisar que hace dos meses aproximadamente, en varios medios de comunicación se difundió el nombre y fotografías del Teniente Coronel Claudio Crespo Guzmán, investigado por la Fiscalía como posible responsable de los disparos que causaron la ceguera total y permanente de Gustavo Gatica. En esos reportajes y notas de prensa, se identifica el casco del Teniente Coronel: el G-3*. Hoy, esta información es ratificada por Amnistía Internacional. ¡Juicio y Castigo, YA!. (Natalia Pravda, Editora CT)
¿Es G-3 el policía que dejó ciego a Gustavo Gatica?: Amnistía Internacional denuncia encubrimiento a Teniente que disparó 170 cartuchos de perdigones.
Por El Desconcierto.
A través de la recopilación de múltiples imágenes, Amnistía Internacional identificó a uno de los posibles autores de los disparos contra Gustavo Gatica, a quien individualizan a través de la denominación de su casco: «G-3». La entidad internacional afirma además que Carabineros estaría intentando ocultar a dicho funcionario, pues a pesar de que fue uno de los mandos a cargo del operativo desarrollado aquel 8 de noviembre, «ni siquiera se tomó su declaración», en la investigación interna que Carabineros entregó a Fiscalía.
Este miércoles, Amnistía Internacional denunció que Carabineros estaría intentando ocultar la participación de un funcionario de alto rango en los disparos que cegaron a Gustavo Gatica, durante las manifestaciones del 2019.
“G-3” es la identificación del funcionario, en base a la denominación aparecida en su casco, a través de la cual comprobaron su participación en distintos hechos de violencia ocurridos durante noviembre del mismo año.
Uno de ellos, es el operativo montado en el sector de la Plaza de la Dignidad el 8 de noviembre, el día en que Gustavo Gatica fue herido por perdigón en sus dos ojos y que según la información publicada por Aministía, habría percutado 170 cartuchos de perdigones.
Estos disparos, se destaca en el video publicado, “no son a la parte baja de cuerpo, ni desde una distancia apropiada, “G-3”, dispara de forma indiscriminada a la multitud y no a personas específicas, y contra manifestantes que no suponen un peligro real“.
Asimismo, el funcionario policial sería “Subprefecto de los Servicios 2”, un alto mando de las Fuerzas Especiales que integra la “Plana Mayor Especial”, un equipo que, según su directiva, se forma al interior de la institución para brindar asesoría durante contingencias o conflictos.
“Es inaceptable que los mandos de Carabineros toleraran que oficiales de alto rango como ‘G-3’ hicieran uso indebido de su arma de forma repetida. Al no tomar medidas concretas para impedir que este Subprefecto y, por ende, sus subordinados, siguieran operando sin apego a los protocolos internos y a la normativa internacional, los mandos de Carabineros propiciaron uno de los episodios más lamentables de la historia chilena reciente, donde Gustavo Gatica, de apenas 21 años, quedó ciego por disparos de balines de goma y metal mientras participaba en una protesta”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional en un comunicado que acompañó esta publicación.
Respecto a las inquietudes planteadas por el organismo internacional, la familia de Gustavo Gatica, a través de su hermano, Enrique, manifestó a El Desconcierto que la escasa transparencia por parte de carabineros ha sido la tónica durante la investigación. “No han entregado antecedentes suficientes, ha existido un sumario bastante aberrante donde se plantea que mi hermano había sufrido heridas por parte de los mismos manifestante. Eso fue casi un insulto para la familia. En el fondo esto deja entrever algo bastante llamativo: ¿por qué no se interrogó a este funcionario teniendo un alto cargo en carabineros? Eso ya es algo bastante sospechoso”.
Ocultamiento del funcionario
En la misma línea, la directora de la entidad denunció que se estaría intentando ocultar a “G-3”. “Es todavía más alarmante que Carabineros haya pretendido ocultar la presencia de ‘G-3’ en el escenario donde Gustavo Gatica quedó gravemente lesionado, pues ni siquiera se tomó su declaración en el sumario sobre el caso, a pesar de que era uno de los mandos a cargo del operativo y que disparó 170 cartuchos de 12 balines cada uno ese mismo día”, sostuvo.
Con esto Guevara hizo alusión al sumario interno de Carabineros, de 9 de diciembre de 2019, que además de omitir la declaración de uno de los protagonistas clave, plantea la posibilidad de que las lesiones de Gustavo Gatica las hubieran provocado los propios manifestantes.
“Insinuar que las y los propios manifestantes pudieron haber causado las lesiones a Gustavo Gatica no sólo es malicioso, sino que demuestra la poca voluntad de llevar a cabo una investigación interna seria. En lugar de proteger a la población, parecieran estar protegiéndose a sí mismos”, dijo Erika Guevara al respecto.
Finalmente, Aministía Internacional hizo un llamado “a la Fiscalía Nacional a continuar con las investigaciones en torno a “G-3” y a todos los mandos que pudieron y debieron haber impedido que dicho oficial operara sin apego a la ley, así como a aquellos oficiales que pudieran haber incurrido en actos de obstrucción y encubrimiento. La responsabilidad de la línea de mando por omisión debe ser debidamente investigada“.
‘Crespo me levantó del cuello y me dejó caer’: Nuevo testimonio contra coronel involucrado en caso Gustavo Gatica al que Carabineros estaría protegiendo.
Por Daniel Labbé Yáñez
La académica de la UPLA, Lorena Godoy, suma un nuevo relato respecto al comportamiento durante el año 2011 del uniformado que hoy está en la mira de los medios y Fiscalía por el ataque contra Gatica, pero cuyo nombre ha sido obviado en un sumario de la institución policial.
Hace un par de meses el medio de comunicación Interferencia denunció que en el sumario elaborado por Carabineros respecto a lo ocurrido el 8 de noviembre pasado en la Plaza de la Dignidad, día en que el joven estudiante Gustavo Gatica recibió balines disparados por la policía que lo dejaron ciego de por vida, entre los 9 uniformados identificados como quienes percutaron sus armas esa jornada en ese sector, no había sido incluido uno que efectuó 170 disparos, el teniente coronel de Fuerzas Especiales (FFEE), Claudio Fernando Crespo Guzmán.
De acuerdo a lo detallado por Interferencia, Crespo no fue señalado ni interrogado dentro de esa indagatoria, aun cuando en la tabla de consumo de municiones de ese día el dispositivo con el que este uniformado ha sido identificado en sus intervenciones en la Plaza de la Dignidad, el G-3, le asigna los mencionados 170 disparos con una escopeta de perdigones -posicionándolo como el carabinero que más disparos realizó-, además de los 43 efectuados con una carabina lanza lacrimógenas.
Durante la jornada de este miércoles, ha sido la organización Amnistía Chile la que en el marco de su campaña #InvestiguenMandos ha insistido en los antecedentes que pesan sobre Claudio Crespo y a través de un video se le denuncia por disparar “no a la parte baja de un cuerpo ni desde una distancia apropiada (…) a la multitud, no a personas específicas y contra manifestantes que no suponen un peligro real”. “Hizo esto una y otra vez, y sus supervisores no lo detuvieron“, se acusa en el registro, evidenciando con imágenes que realizó esta práctica al menos los días 21 y 28 de octubre, y 5, 8 y 26 de noviembre.
Un interés en la eventual responsabilidad que le cabría al oficial de las FFEE en el brutal ataque recibido por Gatica es el que también ha mostrado el Ministerio Público. Esta entidad -según detalló Interferencia– «solicitó expresamente incautar la tarjeta de memoria de la cámara GoPro que portaba tanto Crespo Guzmán como el personal a su cargo el 8 de noviembre de 2019, además de ordenar la entrega del equipo computacional en el que fueron descargadas las imágenes de la tarjeta de memoria del teniente coronel y sus subordinados».
Todos estos antecedentes generaron legítimas sospechas respecto a la omisión del nombre de Crespo dentro de los 9 policías identificados en el sumario de Carabineros, sobre todo considerando el historial de violencia con el que carga el ahora teniente coronel.
Uno del que el autor de esta nota ya ha dado cuenta en un artículo anterior publicado en El Ciudadano y al cual ahora suma un nuevo testimonio.
“Crespo torturaba sistemática a menores en su zorrillo»
«No era el sujeto que ‘cumplía con su deber’; él gozaba maltratando, oprimiendo y demostrando poder ante quien se interpusiera en su camino. Actuaba bien por su cuenta, a veces solo, otras veces fustigando al piquete. Recuerdo que solía llegar conduciendo descontroladamente el zorrillo -arrasando todo a su paso- e instalarse a más de una cuadra de su objetivo; descendía y apoyaba su escopeta sobre el techo de la máquina para lanzar lacrimógenas sobre su objetivo», rememoró en aquella nota Rens Veninga, fotógrafa que cubrió las marchas estudiantiles para el medio de comunicación Ciudad Invisible durante los años 2011 y 2012, cuando Crespo era capitán de la 7a Comisaría de Fuerzas Especiales de Valparaíso.
El doctor Aníbal Vivaceta compartió también con Rens Veninga las calles porteñas por esos años en su calidad de integrante del medio de fotoperiodismo Huella Digital, y como profesional de la salud colaboró con organizaciones sociales que asistían a las víctimas de la represión. «Con Crespo y su piquete aprendí que cuando a ti te patean en partes duras -la frente, las costillas- alguien que tiene los zapatos lustrados, te queda como una sombra, una lesión muy típica, un moretón, pero además como un teñido en la piel por el betún del zapato. Entonces, viendo a sus víctimas, aprendí a reconocer cuándo a alguien lo habían pateado en la cabeza, en las costillas, porque se le notaban las ‘impresiones’ del betún de los zapatos de los pacos», recordó.
«Crespo torturaba sistemáticamente a menores de edad en su zorrillo. Lo digo habiendo atendido como médico a muchas de sus víctimas a través de la Comisión Ética Contra la Tortura», sentenció Vivaceta en diálogo con El Ciudadano.
“Era el más salvaje”
En su calidad de académica, la profesora de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), Lorena Godoy, tenía por entonces un estrecho vínculo con los alumnos. Además de ejercer la docencia para la carrera de Educación Diferencial, realizaba guía de tesis y supervisaba prácticas profesionales. “Por el testimonio de mis estudiantes y de otras universidades también, se sabía que caer en las manos de Crespo, si te pillaba, te sacaba la mierda, con golpes, con patadas, con torceduras de cuello, de brazos”, recuerda hoy al entregarnos un nuevo testimonio sobre el actuar del uniformado durante las movilizaciones de 2011.
En ese sentido, recuerda lo ocurrido a Pablo -cuyo apellido ha sido omitido por seguridad-, estudiante de la UPLA que participaba de la toma. “Él fue golpeado directamente por el entonces capitán Crespo con su escudo y culatazos una vez que cayó al suelo, frente a la (Universidad) Católica. Y lo que estaba haciendo Pablo en ese momento era ayudar a una señora con coche, con una guagua, para sacarla de ahí donde estaban reprimiendo con gases y el carro lanza agua”, detalla la académica.
Fue en ese mismo sector en donde de hecho se registró la brutal agresión que se observa en el video que compartimos a continuación hecho llegar por una fuente -respecto de la cual nos reservaremos su nombre por seguridad- y que asegura que quien aparece en el video disparando a la espalda de un manifestante es Claudio Crespo. El autor de esta nota estaba en ese momento en ese mismo lugar y también puede dar cuenta de ello.
En ese contexto, Lorena Godoy decidió asumir un rol que tenía que ver con la observación, la intervención en casos de detenciones ilegítimas y el cuidado de aquellos que estaban en la calle protestando, entre ellos por supuesto sus alumnos. Se integró entonces a la mencionada Comisión Ética Contra la Tortura. «De alguna manera me resguardaba frente al enfrentamiento con este hombre, que era el más salvaje, como reconocían los estudiantes; golpeando, amenazando, saliendo a cazar», recuerda.
«En ese tiempo, en 2011, no estaba
Todo sobre Coronel Claudio Crespo Guzman
Tras denuncia de Amnistía Internacional el Carabinero que le disparó a Gustavo Gatica estaría plenamente identificado: Se trata del Teniente Coronel Claudio Crespo Guzmán
Amnistía Internacional denunció que Carabineros está encubriendo a un alto mando de la institución que estuvo presente en el operativo que dejó ciego Gustavo Gatica. La organización con sede en Londres tuvo acceso a una serie de vídeos donde muestran a un teniente coronel identificado identificado como ‘G-3’ que disparó 170 cartuchos aquel día. El detalle es que Interferencia pudo acceder a la carpeta de investigación, señalando que se trata del Teniente Coronel Claudio Crespo Guzmán.
Este miércoles, Amnistía Internacional denunció que Carabineros estaría intentando ocultar la participación de un funcionario de alto rango en los disparos que cegaron a Gustavo Gatica, durante las manifestaciones del 2019. “G-3” es la identificación del funcionario, en base a la denominación aparecida en su casco, a través de la cual comprobaron su participación en distintos hechos de violencia ocurridos durante noviembre del mismo año. Uno de ellos, es el operativo montado en el sector de la Plaza de la Dignidad el 8 de noviembre, el día en que Gustavo Gatica fue herido por perdigón en sus dos ojos y que según la información publicada por Aministía, habría percutado 170 cartuchos de perdigones.
Estos disparos, se destaca en el video publicado, “no son a la parte baja de cuerpo, ni desde una distancia apropiada, “G-3”, dispara de forma indiscriminada a la multitud y no a personas específicas, y contra manifestantes que no suponen un peligro real“. Asimismo, el funcionario policial sería “Subprefecto de los Servicios 2”, un alto mando de las Fuerzas Especiales que integra la “Plana Mayor Especial”, un equipo que, según su directiva, se forma al interior de la institución para brindar asesoría durante contingencias o conflictos.
“Es inaceptable que los mandos de Carabineros toleraran que oficiales de alto rango como ‘G-3’ hicieran uso indebido de su arma de forma repetida. Al no tomar medidas concretas para impedir que este Subprefecto y, por ende, sus subordinados, siguieran operando sin apego a los protocolos internos y a la normativa internacional, los mandos de Carabineros propiciaron uno de los episodios más lamentables de la historia chilena reciente, donde Gustavo Gatica, de apenas 21 años, quedó ciego por disparos de balines de goma y metal mientras participaba en una protesta” dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional en un comunicado que acompañó esta publicación.
Con el fin de esclarecer los hechos en torno a los disparos de perdigones que dejaron ciego de por vida a Gustavo Gatica el 8 de noviembre, Carabineros de Chile elaboró un sumario administrativo en el que se recopiló información relevante proveniente del operativo policial de ese día. El sumario entrega los nombres de nueve efectivos que dispararon en el lugar de los hechos 531 balines entre los más de 2.000 efectuados ese día en torno a la Plaza Dignidad. Pero ninguno de esos nombres es el del teniente coronel Claudio Crespo Guzmán, algo que ha llamado la atención de los abogados defensores de Gustavo Gatica y de la fiscalía que investiga este caso emblemático del estallido social.
Si bien Claudio Crespo no es señalado -ni interrogado- dentro del sumario como autor de disparos, sí aparece el mismo código de dispositivo con el que ha sido registrado en múltiples ocasiones y en distintas fechas durante sus intervenciones en Plaza Dignidad: el G-3. Según la tabla de consumos de municiones de Carabineros -la cual fue dada a conocer por INTERFERENCIA-, el G-3 fue autor de 170 disparos con una escopeta de perdigones y 43 con la carabina lanza lacrimógenas (mismo armamento con el que dispara
Aunqueron en la nuca a Fabiola Campillai, quitándole también la visión). No hubo efectivo de Fuerzas Especiales que disparara más ese día, siendo los que lo siguen en cuanto a munición gastada el coronel Santiago Saldivia y el teniente coronel Andrés Graves, ambos con 125 disparos. A diferencia de Crespo, tanto Saldivia como Graves fueron interrogados para efectos de la investigación judicial. en el sumario no se le sindica la autoría a Crespo de los disparos que podrían haber dejado ciego a Gatica, sí se le posiciona ese día en la calle Carabineros de Chile -donde fue herido Gustavo- según la declaración otorgada por el capitán José Ignacio Cárdenas Morgado, autor de 50 disparos esa jornada. Cárdenas aseguró haber recibido instrucciones “de mi Comandante Crespo Guzmán”, quien le ordenó “seguir actuando en el lugar a través de contenciones arremetidas y detenidos”. Además, según se aprecia en la carpeta investigativa del caso a la que INTERFERENCIA también tuvo acceso, la fiscalía solicitó expresamente incautar la tarjeta de memoria de la cámara GoPro que portaba tanto Crespo Guzmán como el personal a su cargo el 8 de noviembre de 2019, además de ordenar la entrega del equipo computacional en el que fueron descargadas las imágenes de la tarjeta de memoria del teniente coronel y sus subordinados.
Extraoficialmente hace rato que se sabía que se conocía el responsable de dejar ciego a Gustavo Gatica, donde sin ir más lejos, el propio Director Mario Rozas dijo que sabía quién había sido y varios reporteros ya habían denunciando que Claudio Crespo Guzmán. Que después lo hayan protegido se debe a que se trataba de un funcionario de Alto Mando. Ahora la justicia tiene que hacer lo suyo, este delincuente no puede estar libre