En medio de una liga de fútbol que va en su cuarta fecha, que espera que no se suspenda, y un preocupante toque de queda entre las 21:00 y las 6:00 horas, el futbolista chileno que juega en el FK Qabala de Azerbaiyán, Rodrigo Gattas, es testigo pasivo del conflicto bélico que se vive entre el país que lo recibió y Armenia, en Europa Oriental, y que hoy suma a varias decenas de fallecidos.