Una detective se niega a abandonar el colegio de la PDI tras vivir allí 3 años: resultó herida durante una explosión
Una detective mantiene una batalla legal contra la PDI, tras negarse a dejar la escuela institucional en donde reside hace más de tres años junto a su familia. Si bien fue aceptada en este lugar tras ser herida durante un procedimiento en 2019, la policía de civil afirma que se trató de una medida temporal.
La PDI debió explicar a la Corte de Apelaciones de Santiago por qué una funcionaria lleva tres años viviendo, junto a sus padres, en una escuela de la institución.
De acuerdo a La Segunda, todo se remonta a la época del estallido social, cuando la detective Danitza Araya sufrió severas lesiones que la dejaron en silla de ruedas.
Esto motivó una orden “verbal” del entonces director general de la PDI, Héctor Espinosa, para que la policía se recuperara al interior de la Escuela de Investigaciones “Presidente Arturo Alessandri Palma”.
Sin embargo, a tres años de ello, Araya se niega a abandonar el inmueble y presentó un recurso de protección por presuntos actos “intimidatorios” que habría sufrido.
Escuela PDI: fue llevada tras ser herida en procedimiento
La historia comienza el 21 de octubre de 2019, cuando la detective fue atropellada y recibió un impacto de bala en medio de un procedimiento en Pudahuel.
Producto de aquello, se le ofreció residir en la escuela como una “circunstancia transitoria y temporal”, como consta en el escrito de 31 páginas presentado por la PDI.
Danitza Araya tenía su residencia en la comuna de Rengo, región de O’Higgins, y debía someterse a un tratamiento en la Mutual de Seguridad de Santiago producto de sus lesiones.
“El recinto de salud se encontraba muy cerca de la Escuela de Investigaciones Policiales, lo que también se tuvo en consideración a la hora de adoptarse dicha medida”, señaló la policía de civil.
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