Cantalicio transforma cerezas de Chile Chico en un espumante con identidad territorial

Con apoyo de Corfo, Patagonia Agrícola Bahía Jara desarrolló tres versiones de una bebida a partir de cerezas de menor calibre que quedan fuera de los estándares comerciales de exportación.


En Bahía Jara, Patagonia Agrícola Bahía Jara presentó Cantalicio, un producto elaborado a partir de cerezas que no encuentran salida en los canales tradicionales de exportación. La iniciativa, apoyada por Corfo mediante el instrumento Innova Región para Empresas Lideradas por Mujeres, busca agregar valor a la producción local.

La idea surgió al observar los cambios en las exigencias del mercado. Andrea Pérez Cornuí cuenta que la familia inició la plantación de cerezos en 2013 y comenzó a exportar en 2018. Con el aumento de las exigencias de calibre, parte de la fruta más pequeña quedaba fuera de ese destino. “Nosotros dijimos: algo tenemos que hacer con eso, no se puede perder”, recuerda.

Tras evaluar alternativas como jugos, mermeladas y fruta congelada, la familia decidió desarrollar un espumante de cerezas. El proyecto requirió inversión en infraestructura y equipamiento, además de asesoría especializada. “Sin el aporte de Corfo hubiera sido imposible”, afirma Andrea, quien destaca que el apoyo permitió contratar profesionales para avanzar en el desarrollo del producto.

Una bebida que busca expresar el territorio

El proceso enológico contó con la asesoría de Fabrizzio Zúñiga, ingeniero agrónomo especializado en enología y microcervecería. Uno de los desafíos fue trabajar con una materia prima distinta de la uva y con escasos antecedentes técnicos. “Trabajamos desde un manto en blanco”, explica, y señala que el desarrollo se apoyó en controles, análisis químicos y validación en laboratorio.

El trabajo buscó respetar las características de las cerezas de Chile Chico. Para Zúñiga, el microclima de la cuenca del lago General Carrera y sus suelos de origen volcánico forman parte de la identidad que se quiso expresar en el producto. “Cuando usted pruebe el espumante no va solamente a ser un trago, sino que va a ser tipicidad, una identidad del territorio”, plantea.

La sommelier Valeria López Farrán participó en la evaluación sensorial de las tres versiones presentadas: un espumante tradicional y dos bebidas fermentadas con 20 y 40 gramos de azúcar añadida por litro. En la degustación identificó aromas de cereza fresca y madura, matices florales y referencias a frutos regionales como el calafate y la grosella.

“Es un espumante de cereza, parece vino, pero es cereza”, comenta López Farrán, quien invita a descubrir sus aromas y sabores. Puede servirse como aperitivo o acompañar preparaciones dulces y quesos.

Innovación para diversificar la producción local

El proyecto busca validar el producto y explorar oportunidades en gastronomía, hotelería y comercio especializado. Para el director regional de Corfo, Francisco Saldivia Ulloa, Cantalicio muestra cómo una materia prima que estaba perdiendo valor comercial puede convertirse en una nueva oportunidad productiva. “Es muy importante para nosotros apoyar este tipo de emprendimientos, porque genera valor e identidad a las comunas”, señaló durante el lanzamiento.

Con Cantalicio, Patagonia Agrícola Bahía Jara abre una nueva línea de desarrollo a partir de su producción, convirtiendo un desafío agrícola en una oportunidad para aprovechar mejor los recursos y crear un producto vinculado a la identidad de Chile Chico.

 

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